martes, 2 de marzo de 2010

Agora

“Los círculos de los cielos parecen ser perfectos pero no lo son…”


Continúa la polémica alrededor de la película Agora de Alejandro Amenábar (*) No es una película con pretensión histórica o biográfica. Esta obra es una reflexión acerca de la libertad de la sociedad y del individuo, donde en un principio se expone el diálogo como instrumento y laboratorio para aventurarse por los grandes enigmas sin despreciar los aportes de cada participante; aventura hacia el universo, la naturaleza y la vida que implica igualdad de género y de clase, sin discriminación de edad, raza, credo o formación educativa.
La obra adquiere gran tensión cuando los credos religiosos son tomados por la superstición e imposición de pareceres con fobia furiosa a todo cuestionamiento, y cuando las posiciones de fe se contraponen desde diferentes cultos, estableciéndose con esto una lucha sangrienta y a muerte por el control de todas las estructuras de la sociedad, al final el espíritu científico y el de la libertad son las principales víctimas, representadas en la biblioteca observatorio y aula que son destruidos e incendiados y en la matemática astrónoma Hipatia que es lapidada por fanáticos religiosos.
Muchos artículos se esfuerzan por mostrar al detalle inconsistencias históricas, otros por detalles técnicos, otros también por señalarle todos los “antis” en que incurre la película.
Se trata en esencia como lo resume un bloguero de asumir la pregunta de Hipatia a uno de sus ex discípulos cuando este quiere imponerle su fe “¿Tú te cuestionas tus creencias…? Pregunta que abre y ha abierto desde siempre la puerta a los grandes dramas y a los grandes logros de la humanidad.

Tomo una entrevista del Director que creo aportará elementos de juicio para quienes ya vieron la película o la llegarán a ver:
La cinta empezó como un proyecto para hablar de las estrellas y ha acabado siendo algo más denso. ¿Es cierto?
La película empezó con una reflexión sobre las estrellas y hemos acabado, de un modo bastante lógico, hablando de Hipatia y de Alejandría. Respecto a la cinta, quiero mostrar que yo no soportaría un mundo en que toda la gente pensara igual que yo, que no hubiera gente más progresista o conservadora que yo. Es algo con lo que hay que vivir. Somos diferentes, por muchas afinidades que tengas con otras personas.
¿Quiere denunciar a aquellos que quieren imponer sus ideas por la fuerza?
En el set de rodaje convivían agnósticos, ateos, musulmanes, cristianos, judíos... Todos nos levantábamos por la mañana y hacíamos la película, todos juntos. El ágora, en el fondo, es el planeta en el que tenemos que convivir todos. Lo único que denuncio es que si para defender las ideas tienes que defender la violencia, te conviertes en un insecto.
¿Puede explicar por qué ha titulado así su película?
Ágora me parecía el único título posible. Lo que más nos ha costado ha sido encontrar el título, no sabíamos cómo llamarla. Pero cuando ves que en el ágora se precipitó todo, la reyerta de los paganos contra los cristianos; y la simetría de la propia palabra, con el círculo en el centro, te das cuenta de que es el título perfecto.
También marca una línea en el suelo entre el pensamiento racional y el irracional...Cuando usas tu razón contra la sinrazón y no puedes defenderte es muy injusto. Ágora tiene una visión humanista. He intentado ver las cosas desde un punto de vista humano, vemos la tierra desde la estratosfera y lo hacemos como si estuviéramos subidos a un satélite. Es una visión humanista y racionalista, y no por eso tiene que ser menos apasionada.
¿Había pensado en Rachel Weisz para el papel?
Habíamos seguido la carrera de Rachel Weisz y la directora de casting la sugirió entre varios nombres. Nos pareció perfecta. Reúne el lado intelectual; es una persona brillante que podía entender la complejidad de la astronomía; y también tiene la pasión y la belleza. Lo que no sabía, es que además es una buenísima persona.
En la cinta hay muchos planos desde el cielo. ¿Quería mostrar la insignificancia de los hombres?
Buscábamos una aproximación al mundo del pasado. Cuando cuentas algo que ha pasado hace 1.600 años en películas épicas, lo tiendes a ver desde un punto de vista épico y me parece que es muy distante, que no te llega. Queríamos llevar al espectador muy cerca y a veces la mejor manera de conseguirlo es usar la cámara lenta. Pero nos dimos cuenta que si acelerábamos la velocidad los hombres parecían hormigas, y se conseguía llamar la atención sobre lo absurdo que era lo que hacían allí abajo. También quería cambiar la perspectiva a la hora de ver las cosas. Esto es una gran tragedia, pero mírala en comparación con todo esto, con las estrellas de alrededor.
¿Hipatia es un icono feminista?
Creo que sí, es obvio que es un icono feminista. Es una mujer rodeada de hombres, pero una mujer que defiende su integridad y que quiere ser tratada como un intelectual más.
¿Ágora es su particular homenaje a los astrónomos?
Quería que fuera un homenaje a los astrónomos y a todos los que nos han abierto los ojos, además de ser un homenaje en el año de la astronomía. Pero era inabarcable hacer una cinta que fuera desde Hipatia a Einstein, pero había mucho en la historia de ella y en su contexto que hacía muy interesante la película.
¿Cuál es el porcentaje de hechos reales de lo que se ve en la película?
Creo que se ajusta razonablemente mucho a la realidad. Lo digo sabiendo que ni ésta ni Mar adentro son exactamente reales al 100%. Pero creo que se puede decir que está basada en hechos reales, el personaje de ella es real. Hemos cambiado el final. A Hipatia la mutilaron y la descuartizaron y lo cambiamos en el último momento por una lapidación porque me parecía que tiene una connotación más actual. Es algo que pasa hoy en día.
¿Ha querido hacer alguna analogía con la situación política actual?
Ágora te muestra el momento en el que un grupo toma las armas y empieza a impartir justicia por su cuenta. Ahí es cuando empieza el problema. El juego que quise hacer, que puede ser un poco burdo, es que el imperio romano es Estados Unidos, Alejandría representa las provincias y Europa es la provincia, una cultura más ancestral. En cuanto el imperio entra en crisis, todo lo que está alrededor lo hace. Y de pronto emerge un grupo que tiene un elemento que le hace más atractivo y eso es lo que atrae a la gente.
¿Cuál ha sido su rodaje más difícil?
Abre los ojos, por las complejidades del guión, y los problemas con el maquillaje de Eduardo Noriega y Los otros, que era un proyecto que para mi era un salto tremendo: entrar en contacto con Hollywood, que no conocía, rodar con niños, que no lo había hecho nunca, y rodar con una estrella como Nicole Kidman, que no lo había hecho nunca. De ella aprendí mucho, nunca he vuelto a ver la interpretación igual después de trabajar con ella. En Ágora, el problema eran las dimensiones del proyecto. Pensaba que iban a pasar desgracias, que un huracán nos llevaría el decorado, pero no, ha salido todo muy bien.

http://www.20minutos.es/noticia/469290/0/cannes/amenabar/agora/

(*)



Alejandro Fernando Amenábar Cantos (Santiago, Chile, 31 de marzo de 1972) conocido como Alejandro Amenábar es un actor, guionista y director de cine español, nacido en Chile, hijo de chileno y española.
En 1973, con solamente un año de vida, Alejandro Amenábar llegó con su familia a
Madrid, huyendo de la dictadura de Pinochet (quien llegó al poder mediante el golpe de estado al gobierno de Salvador Allende). Estudió la educación secundaria en un internado de las Escuelas Pías de Getafe. La totalidad de su carrera cinematográfica se ha desarrollado en España. Ha ganado 11 Premios Goya y 1 Óscar. Ha escrito el guión de sus 5 películas y ha compuesto casi todas sus bandas sonoras. En septiembre de 2004 habló abiertamente sobre su homosexualidad en las revistas Shangay y Zero
(Tomado de Wikipedia)

jueves, 28 de enero de 2010

Hacete el loco


Por Juan Forn
En 1937, la revista Life preparaba un largo artículo sobre Einstein y encargó a Lotte Jacobi que fotografiara al genio en su nuevo hogar norteamericano. Como Einstein y tantos otros integrantes de la intelligentzia alemana, la Jacobi había llegado al Nuevo Mundo huyendo del nazismo y sus primeros trabajos en Nueva York consistieron precisamente en fotografiar a esos expatriados. Pero cuando llevó las imágenes de aquella sesión informal a Life, la revista las rechazó, argumentando que las fotos no mostraban a Einstein “suficientemente digno”. Jacobi se encogió de hombros y se limitó a decir: “Mi estilo fotográfico es el estilo de la persona que retrato”. Einstein adoró la anécdota y la repitió muchas veces a quienes lo visitaban en su casa y veían la foto en cuestión, enmarcada y colgada en la pared.
Las relaciones de Einstein con su país de adopción estuvieron marcadas por esta clase de equívocos desde su primer intento de visita, en 1919. Einstein enfrentaba por entonces un complicado divorcio de su primera esposa, la serbia Mileva Maric, a quien llegó a ofrecerle el dinero del Premio Nobel que aún no había ganado (lo recibiría recién dos años después) para que lo dejara en paz. Enterado de las estrecheces financieras del gran científico, un admirador llamado Max Warburg le propuso organizarle una gira de conferencias por Norteamérica, pero ninguna universidad mostró interés por pagar los honorarios solicitados, cosa que alivió a Einstein. “Es mejor así”, le escribió a su admirador. “No soy orador, no me parecía una manera muy digna de ganar dinero.”
Eso mismo le contó dos años después a Chaim Weizmann, el dirigente sionista que sería el primer presidente de Israel, cuando éste le pidió que lo acompañara a Nueva York a recaudar fondos. Es graciosa la manera en que Weizmann lo sumó a la causa del sionismo. Einstein le dijo en aquella entrevista que le parecía absurdo llevar a trabajar la tierra a un pueblo que se caracterizaba por su orientación hacia lo intelectual. Weizmann le contestó que lo ayudara entonces a juntar dinero para crear la primera universidad hebrea en Palestina. Einstein le dijo que ya había comprobado que nadie pagaría por escucharlo en América. Weizmann le contestó que no se trataba de pedir honorarios por hablar de la teoría de la relatividad, sino de recolectar donaciones voluntarias entre los judíos de América hablándoles de la patria que construirían en Palestina.
La llegada a Manhattan del Premio Nobel y el futuro presidente de Israel colapsó la ciudad. Multitudes de inmigrantes los esperaban en el puerto y siguieron cada uno de sus pasos en los días siguientes. Llamativamente, el grueso de esas multitudes estaba compuesto por inmigrantes de clase media y baja. El establishment judío, en cambio, encabezado por Louis Brandeis (presidente de la Corte Suprema norteamericana), Felix Frankfurter (decano de Leyes de Harvard), Arthur Hays Sulzberger (dueño del New York Times), el financista Irving Lehman, el filántropo Daniel Guggenheim y el senador Jefferson Levy, le recomendó discretamente a Einstein que restringiese a lo científico sus alocuciones públicas y dejara a cargo de ellos la recaudación de fondos: “No se puede confiar el dinero para la creación de un Estado judío en Palestina a los judíos rusos. Weizmann es una buena persona, pero su gente no es confiable”. Einstein les contestó públicamente: “Hasta hace una generación, los judíos alemanes no se consideraban miembros del pueblo hebreo. El antisemitismo ha revertido esa situación, nos guste o no nos guste, y considero repulsiva la indigna tendencia a adaptarse y conformar a los goyim que caracteriza a los judíos asimilados, tanto aquí como en Europa”. Consecuencia: Harvard le retiró una invitación para dirigirse a su alumnado, el New York Times cubrió con mal disimulada ironía la gira y los fondos recaudados en la gira fueron cinco veces inferiores a los cuatro millones de dólares que esperaba Weizmann.
La única universidad que honró a Einstein como se merecía fue Princeton: le contrató un ciclo entero de conferencias, le dio un doctorado honoris causa y le ofreció publicar la traducción al inglés de esas conferencias con un royalty del 15 por ciento (cuando el derecho de autor histórico era del 10 por ciento). Así comenzó el vínculo que desembocaría, doce años después, en la instalación definitiva de Einstein en Long Island, como “joya de la corona” de Princeton. Pero su vida allá no fue fácil. Su sionismo, su pacifismo, su socialismo, su igualitarismo racial no eran vistos como virtudes “americanas”, ni en los años de preguerra, ni durante, ni después. Para el decano de Princeton, que tanto esfuerzo había hecho por contratarlo, las declaraciones políticas de Einstein eran una incomodidad permanente. Incluso cuando hablaba de las causas que defendía. No más llegar a Princeton, Einstein despertó las iras del sionismo cuando declaró: “Si los judíos somos incapaces de encontrar una honesta vía de pactar y cooperar con los árabes, demostraremos que no hemos aprendido nada en veinte siglos de sufrimiento” (años después, cuando rechazó la presidencia de Israel, supo ser más discreto: le confesó en una carta a su hijastra Margot que “si aceptara, debería decir cosas que el pueblo israelí no quiere escuchar”).
Es sabido que, desde que Estados Unidos entró en la guerra, un comité de la universidad filtraba el correo de Einstein e incluso rechazaba invitaciones a su nombre sin consultarlo. Cuando Einstein comprendió la situación, decidió poner en práctica el consejo que le había dado su amigo Charles Chaplin y aprendió a camuflar sus ideas políticas a través de la fachada simpática de genio distraído (la melena revuelta, los suéters viejos, los zapatos sin medias). En 1949 le escribió al matemático Max Born: “Se me considera un objeto petrificado, un rol que no me disgusta del todo si sirve para que se acepten mis defectos como los acepto yo mismo”.
El FBI no le respetó la intimidad ni siquiera en el lecho de muerte. En el frondoso legajo sobre su persona, abierto al público recientemente, hay un memorándum furioso de J. Edgar Hoover preguntando cómo era posible que la enfermera que cuidaba de Einstein en sus últimas horas (y escuchó sus últimas palabras) no supiera alemán, idioma en el que se refugió el moribundo antes de expirar. La última intromisión a la intimidad de Einstein fue la disección de su cerebro para estudiar “el origen de su genio”. Dividido en 240 partes, almacenado en frascos de vidrio, analizado por todo tipo de genetistas durante los últimos cincuenta años, el cerebro de Einstein no logró ofrecer ninguna revelación particular a la ciencia norteamericana, demostrando cuán literalmente cierta era la frase que su dueño repitió un millón de veces sin que nadie lo tomara en serio: “No tengo talentos especiales; sólo una anormal curiosidad”.


MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD
QUIENES SOMOS:
Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.
Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que podrían solucionar estos problemas.
Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.
A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:
Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.
LES MANIFESTAMOS:
1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.
2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.
3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.
4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.
5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.
POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:
1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.
2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.
3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.
4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.
5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.
6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.
Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Cerrado por Vacaciones!!!


A todos los que alguna vez llegaron a este blog
y a todos los que acostumbran a visitarlo
les deseo un muy feliz mes de Diciembre,
también que el año venidero sea un año lleno de maravillas
para ustedes y para todos los que quieren.
Mi abrazo sincero!!!

miércoles, 21 de octubre de 2009

El silencio que turba


El día 15 de este mes la Fotógrafa Penélope publicó en su blog “La vida es un volado” una entrada que titula “Dilman y el arte” y la ilustra con una de sus fotografías captada momentos antes del concierto del grupo OléFunk:

acompañándola con el siguiente texto:

“Cuando estás ahí, en medio del escenario sin nada en movimiento;
cuando aún no ha llegado el público que disfrutará de la magia a la cual te transporta la música,
... hay un silencio que te turba.
Los músicos han terminado sus pruebas , los técnicos dan sus últimos retoques, apenas se oyen palabras, todos son sonidos diferentes, extraños... y luego miras a las gradas y ves ese vacío, un vacío corto en el tiempo , previo a su antónimo, previsible en todos sus aspectos...


Es hermoso ver, sentir, y predecir con emoción,


...lo que llegará después.




Un abrazo, mi estimado maestro de las letras.”

Cuando escribía hace algunos meses una serie de interpretaciones acerca de la transformación del corazón del Zaratustra, la artista Penélope me comentó que vivía un periodo de silencio donde sucedía una busqueda similar
“…La Transformación del Corazón, estoy justo en ese punto y quería dedicarte unas de mis fotos preferidas.La hice al amanecer sobre las 6 de la mañana subiendo hacia la Ciudad Perdida de Macchu Picchu y al detenerme justo ahí, delante de esas montañas, toda esa belleza me rodeó para siempre y completó una búsqueda que no hallaba y que ahora persigo con todas mis fuerzas.Lo que detuvo mis manos en ese instante, se quedó en mí para siempre…”

Desde entonces he sido un seguidor de su obra gráfica y escrita porque en ella se manifiesta la efusividad y la emotividad humana cuando se compenetra con el devenir eterno, ella ejemplifica la celebración de la existencia y lo hace desde la fruición del mirar:
Su obra no se detiene en la mera presencia objetual, más bien se esfuerza para correr el velo del fenómeno o su apariencia y dejar desnudas sus estructuras de origen. Intención que apunta siempre a la búsqueda minuciosa de la esencia y de las relaciones espirituales de lo humano y de lo no humano.
Unas veces parte de su trabajo omite el color y se abandona al juego de luces y sombras para invocar la danza del movimiento desde su origen, danza que se vale del negro para decantar las turbulencias y gestualidad del alma.
Otras veces es el éxtasis del juego de los colores primarios al mejor estilo del arte pop para iluminar y llenar de historia tan solo un instante, tan solo un momento como en la primera fotografía y elevar la vida al nivel del más puro gozo.
La transformación del corazón de Penélope ha sido una transformación en la luz y en sus sombras, ha sido un diluirse en la intensidad apasionada del fluir vital y en la entusiasta celebración del color.
Durante el proceso de vida las transformaciones del corazón son distintas, una vez que una de ellas haya alcanzado la dicha, qué difícil es que sea de otra manera.

lunes, 12 de octubre de 2009

OSSETA




En 1934, Stalin envió al poeta Osip Mandelstam a morir en el destierro. Al parecer, la furia del dictador se debió a que, en un poema poco amable, el escritor lo llamara “oseta”, un insulto intolerable para el georgiano que era Stalin. (Tal vez ese detalle aclare en algo por qué los osetas actuales prefieren utilizar pasaportes rusos y no georgianos). Lo ocurrido a Mandelstam hace pensar que, para José Saramago, debería ser una suerte que Berlusconi aún no sea tan poderoso como Stalin; solo que Berlusconi controla las grandes editoriales italianas, entre ellas Eunadi , la que publicaba hasta ahora las obras de Saramago y la cual recibió, “desde arriba”, la orden de suspender la publicación de un nuevo libro en el que el Nobel portugués escribe sobre Berlusconi algo más fuerte que “oseta”. Pese a su suerte, Saramago será el perdedor en el desigual combate: al eximir a los editores, empleados de Berlusconi, no pasó de comentar que una mitad de los italianos trabaja para Berlusconi y la otra sueña con hacerlo. Y así votan.

Ferndo Durán Ayanegui
http://www.nacion.com/ln_ee/2009/octubre/11/opinion2116489.html


Cuando una luna urbana aparece en las calles...

Cuando una luna urbana aparece en las calles
y lentamente ilumina la ciudad dormida
y crece la noche, llena de desaliento y de cobre,
y la melodiosa cera cede el paso a un tiempo rudo,

y gime el cuco en su torre de piedra
y una pálida segadora, descendiendo a un mundo
agotado,
silenciosamente remueve las inmensas agujas de
la sombra
y arroja al suelo de madera la paja amarillenta...
Osip Mandelstam


Poema
(sin título)

Vivimos insensibles, al suelo bajo nuestros pies,
Nuestras voces a diez pasos no se oyen.
Pero cuando a medias a hablar nos atrevemos
Al montañés del Kremlin siempre mencionamos.
Sus dedos gordos parecen grasientos gusanos,
Como pesas certeras las palabras de su boca caen.
Aletea la risa bajo sus bigotes de cucaracha
Y relucen brillantes las cañas de sus botas.
Una chusma de jefes de cuellos flacos lo rodea,
infrahombres con los que él se divierte y juega.
Uno silba, otro maúlla, otro gime,
Sólo él parlotea y dictamina.
Forja ukase tras ukase como herraduras
A uno en la ingle golpea, a otro en la frente, en el ojo, en la ceja,
Y cada ejecución es un bendito don
Que regocija el ancho pecho del Osseta.

Osip Mandelstam


J. Stalin