viernes, 10 de abril de 2009

Vida también eres Piedra


Cuando uno habla de ciertos temas estos cobran vida, pero cuando se habla de las piedras quien cobra vida es uno.



Su origen dentro de la tierra es claro, pero las que existen en el sistema solar y el universo todavía no explican con precisión su génisis.

Ellas han sido y son un factor decisivo en la evolución biológica y en el de la inteligencia, incluso hay científicos que se aventuran a atribuirles un papel de mensajeros celestes de la vida, al suponer que llevan sustancias primordiales para su generación o que transportan microorganismos como los indemostrados nanobios.



En el planeta tierra hay unas rocas que tienen un origen en parte orgánico, lo que los expertos llaman rocas de origen metamórfico, por ejemplo, millones de animales como las conchas y los corales a través del tiempo dejan sus restos que se van acumulando en toneladas de inmensos depósitos, luego muchos de estos son sepultados por fenómenos geológicos y sometidos a grandes presiones y temperaturas fundiéndose con otros minerales, formando rocas como el mármol, quedando en su composición algo de lo que una vez fue un organismo vivo.




La relación de las rocas y el agua siempre ha sido poética, su ligamen es como el de los acordes y la melodía, como el canto de la piel y la caricia.





Pero también hay danza en ellas, a veces son polvo y viajan en el viento desde el Sahara a las selvas del Amazonas, hasta la región Caribe y toda Suramérica alimentando los sedimentos con minerales y microorganismos que luego en parte serán sepultados, sometidos a grandes presiones y temperaturas para dar nacimiento a nuevas rocas, que después serán arena y luego polvo…


Mucho antes de que el ser humano dominara el fuego, había descubierto la posibilidad de manejar y usar la oscuridad durante el día en las grandes cavernas, ya había vivido la relación binaria entre la luz y la oscuridad, como también entre lo duro y lo blando, entre lo móvil y lo estático, entre el plano y el volumen, entre lo vertical y lo horizontal, entre lo iluminado y lo sombreado, entre el amparo y el desamparo ante las inclemencias del tiempo… gracias a las piedras empezó su voluntad a tener un movimiento ritmico y pendular, gracias a las piedras empezaba a pensar, las piedras empezaron a modelar un cerebro…¿meramente humano? o ¿del universo entero?...¿no será que el universo y la tierra piensan a través de eso que llamamos humanidad?...



miércoles, 8 de abril de 2009

COMO TU...


A vosotras.

COMO TÚ...


Así es mi vida,
piedra,
como tú; como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centellas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una Lonja,
ni piedra de una Audiencia,
ni piedra de un Palacio,
ni piedra de una Iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que, tal vez, estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera ...

León Felipe

Bitágora de Antonio


Hace poco el erudito español Antonio Martín Ortiz editó en su blog una serie de artículos donde hacía referencia al suicidio de muy estudiados jefes del imperio romano.
Ante un comentario pregunta que hice sobre la diferencia que se resalta en textos educativos de historia entre griegos y romanos acerca de la filosofía y la guerra y el matiz que tiene en la pasión y muerte de Jesús, con la generosidad que le caracteriza se dignó a dar la respuesta a modo de comentario que hoy edito.
Su página se destaca por las ediciones minuciosas y apegadas con purismo a las fuentes históricas, donde se presentan textos en griego y en latín con rigurosa acepcia en su traducción al español-castellano.

Su bitácora se ha convertido en una verdadera bitágora (bitácora-ágora), allí aportan su sabiduría, entre otros, estudiosas de la materia como Isabel Romana.

La belleza también ilumina este interesante trabajo intelectual ya que la poeta Soledad complementa con encanto y profundidad los temas que se van publicando.

Es un sitio que ya obliga a quien desee confiar en una fuente seria para adelantar un trabajo investigativo o a quien desee ampliar su cultura universal o enriquecer el idioma español.

http://antoniomartnortiz.blogspot.com/


MEGAS ALEXANDROS.


Esta fue su respuesta:
Amigo Dilman,
Me dispongo, por fin, a contestar, en la medida de mis conocimientos, a tu interesante comentario del 28 de Marzo, en mi espacio, sobre esas diferencias entre Griegos y Romanos, con las creencias cristianas de por medio.
Vamos a ver:
Los griegos eran fundamentalmente pensadores, y, cuando salían de sus tierras, no era para conquistar nuevas tierras, sino para encontrar sitios donde la vida les fuese más fácil. Por eso eran colonizadores comerciantes, pero nunca guerreros conquistadores, con la excepción, quizá, de Alejandro Magno. Pero éste no pertenece a la Época Clásica, sino al Helenismo, que es posterior, que es cuando ya empieza la decadencia cultural de Grecia.
Los Romanos, por el contrario, eran más conquistadores que otra cosa. Les importaba ampliar las tierras sometidas a ellos, con intereses económicos, como es lógico. Para ellos la conquista era fundamental. La expansión de su cultura era un asunto secundario.
Los tópicos de las películas de “Romanos” corresponden a una Roma ya en los inicios de la decadencia, a los comienzos del Imperio, cuando la cultura empezará muy pronto a perder categoría. Los grandes clásicos se sitúan entre finales de la República y comienzos del Imperio, a caballo entre el siglo I aC. y el I dC.
No sé si he satisfecho tus inquietudes, pero he hecho lo que he podido.
Un abrazo desde España,
Antonio

domingo, 5 de abril de 2009

Poder Mandala (IV)


Algunos amigos me dicen que escribo sobre las mandalas pero no digo que es una mandala; tienen razón porque empecé estos comentarios bajo el supuesto que el tema era conocido por todos.

Encontré unas notas guardadas desde la red hace varios años escritas por Javier Fernández Razo que dan una información satisfactoria y breve sobre las mandalas.

“Hace muchísimo tiempo, existía algo desprovisto de nombre y de forma desconocida que ocultaba el cielo y la tierra.

Al verlo los dioses, lo agarraron comprimiéndolo contra el suelo, con la cara hacia abajo. Una vez arrojado al suelo los dioses lo retuvieron pegado a este.

Brama hizo que los dioses lo ocuparan y lo llamó vastu purusha mandala”

Antiguo texto hindú


Para muchos, los mandalas son expresiones esotéricas, sin embargo su significado y origen está más allá, los mandalas son el intento del hombre por manifestar lo abstracto a través de lo concreto por medio del orden y la unificación.

En el hinduismo, en el tantra budista y en el budismo esotérico, el mandala es un diagrama cosmológico utilizado como foco y guía de la meditación.

Mandala en sánscrito, quiere decir círculo y es mediante esta forma con la que se pretende expresar el todo conocido, desde lo más mundano hasta lo más divino y espiritual, el mandala es pues una representación circular a modo de contenedor de un espacio sagrado, es un símbolo-objeto en el que lo disperso queda concretizado.

El hombre ha utilizado desde siempre el mandala como medio e instrumento para relacionarse con la realidad, para comprenderla y ordenarla; entendamos por realidad todo aquello que podemos percibir, intuir y comprender.

Un ejemplo de ello es el yin yang en el que se expresan todas las dualidades como femenino y masculino o positivo y negativo u otros símbolos conocidos que poseen gran significado como la cruz suástica, la rosa de los vientos, etc.


Desde este punto de vista mandala es sinónimo de orden, pero no debemos imaginárnoslo sólo en forma de dibujo, pues por ejemplo, en la India hay un gran número de bellos templos realizados en forma de mandalas.


Así pues son expuestos también a través de la arquitectura y la escultura, otro ejemplo claro es la música, el pentagrama es el resultado de un estudio geométrico cuyo génesis es el círculo, el pentagrama se basa en las líneas del sello salomónico (la estrella de cinco picos) y cada nota musical está directamente relacionada con una de las dimensiones de las líneas de la estrella.


Construir en mandala es la acción de organizar todos los elementos para que se interrelacionen creando un todo geométrico.

Pero la utilización del mandala no es únicamente un esquema cosmogónico exclusivo de la tradición oriental.

Aunque mandala sea una palabra de procedencia hindú su significado es círculo y lo que a él se refiere, quiere decir orden equidistante y generador de todas las formas geométricas sin importar el lugar y el tiempo donde se realicen.

En el neolítico cuando el hombre deja de ser nómada y adopta la vida sedentaria, tiene el suficiente tiempo para observar el comportamiento de la naturaleza y tiene la necesidad de representar su conocimiento en forma de mandala.



Un ejemplo muy claro es el de Stonehenge, en donde se puede ver claramente la disposición circular de los megalitos representando la cosmovisión de este periodo.

El mandala desde el punto de vista geométrico, es el origen de todo lo posible. El círculo es la figura más simple, y su comprensión requiere de un alto grado de abstracción del espacio, dentro de él podemos “labrar” cualquier otra figura.

Los mandalas tradicionales de la cosmovisión budista, tienen algunas constantes, por ejemplo: todos ellos parten visualmente de un origen llamado “bindu” y están conformados de las figuras más simples, como el círculo, el triángulo equilátero y el cuadrado que poseen un ritmo visual que se refiere a la posición que tienen en el plano de dibujo, por supuesto equilibrio (tiene la misma cantidad de elementos visuales partiendo de un eje de simetría) y la sensación de gravedad; al ser instrumentos guías de la meditación se pueden leer (desde el punto de vista del diseño) de dentro hacia fuera y en sentido contrario.

Cuando en la Grecia se concibe la noción de proporción perfecta, de todas sus partes y del todo, se comienzan a crear reglas geométricas de proporción como la llamada sección áurea la cual es considerada como un mandala.

La forma gráfica de poder ver esta relación, es la que diseñará Leonardo Da Vinci en su dibujo de las proporciones divinas.

Es precisamente en el renacimiento donde las obras de arte contienen un alto grado de proporcionalidad y por tanto de orden en la composición de todas sus partes individuales con el todo de la obra, por tanto se establece una relación inseparable con la génesis vandálica de la forma.

En conclusión, los mandalas son la consecuencia última del intento del hombre por imitar a la naturaleza en sus patrones de orden, mediante la armonía, el equilibrio y la unificación; dando forma a la realidad, la cual puede ser comprendida desde el centro de la misma, es decir, desde el “bindu” o del interior de quien la percibe.