lunes, 13 de abril de 2009

Antes del Fuego

TEXTO Y FOTOGRAFIAS TOMADOS DE FOTOALEPH

“Vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño.
Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto…”
Jorge Luis Borges, extractos de El Aleph


Vi una laberíntica red de pasadizos y galerías que parecían expandirse ilimitadamente perforando lo profundo de la Tierra, sin llegar nunca a su fin. Al internarme por aquel dédalo, pude ver por el trayecto parajes inusitados que pocos ojos humanos han tenido el placer de contemplar.




Vi asombrosas catedrales construidas por la sola acción de la naturaleza, vi lagos subterráneos rodeados de bosques de columnas.





Vi dragones y guerreros, vi mazmorras y dinosaurios.





Vi en todo su esplendor la fantástica belleza del universo que se esconde debajo de nuestros pies.




Vi otros mundos que están en éste: los paisajes de las cavernas…



Espeleológico de Navarra (1992) registra más de dos mil cavidades naturales sólo en esta provincia y estima en otro millar las todavía por detectar entre los intrincados macizos kársticos que salpican su geografía.





Son cuevas en su mayoría de una belleza extraña y salvaje, decoradas por la acción del tiempo y de las aguas con las más insólitas formaciones calcáreas, inundadas de extensos lagos, recorridas por caudalosos ríos, cortadas por simas que se hunden en la negrura de los abismos.





Cavernas inmensas, que no terminamos nunca de explorar por más incursiones que realicemos a su interior, como si se fueran estirando y haciendo cada vez más profundas.



Paisajes soterrados, ocultos a los ojos humanos, de irreales formas y colores, en todo disímiles a los que acostumbramos a ver en la superficie, semejantes más bien a los escenarios evanescentes en que transcurren nuestros sueños y pesadillas.




Es otro mundo, paralelo al nuestro. Un mundo secreto y escondido, pero que posee múltiples puertas de entrada, que estamos comenzando a franquear.





Un universo prodigioso que nos espera aquí al lado, ahí, debajo, invitándonos permanentemente a la exploración. Que de vez en cuando, sí, nos depara buenos sustos y peligros, pero que constituye también un filón inagotable de satisfacciones para cualquier amante de la naturaleza.



En una sociedad progresivamente mediatizada por la realidad virtual, el mundo de las cuevas, además de formar parte de la estricta realidad real, es, junto a las fosas marinas abisales, la última terra incognita, el postrero de los espacios terrestres aún por descubrir. Un ámbito donde aún puede surgir eso que se conoce como aventura.



10 comentarios:

Alimontero dijo...

Tantos misterios aùn por descubrir amigo...a medida que veía estas espectaculares imágenes me imaginaba al ser mismo...asi debemos ser tambien interiormente. Cuando creemos haber descubierto algo, es recien el inicio de algo mas...y asi. Cada vez que descubro el laberinto descubro nuevos caudales, (emociones) nuevos pasillos y otras oscuridades...
Sí, eso me ha pasado mi querido Dilman. ese viaje hacia el fondo de la tierra, es tambien como viajar hacia el fonde de uno mismo.
Que sorpresas aún nos quedan...!!

Te abrazo con mucho cariño,
precioso el blog y todo lo que escribes...

Ali

Aristos Veyrud dijo...

Ali este universo es un universo de misterios y en el levitamos en una mágica danza, en un éxtasis sin principio y sin final y lleno siempre de sorpresas.
Ya sabes que tu presencia es una fiesta.
Bienvenida seas!!! Un abrazo grande para una amiga tan especial!!!

©Claudia Isabel dijo...

Son imágenes increibles acompañadas del fluir cálido de tus descripciones...la naturaleza es tan increible que jamás podremos comprender lo que nuestros ojos ven!
Un abrazo inmenso

González Luis dijo...

Las cavernas son grandes representaciones de la vida misma. Son mágicas, encantadoras y misteriosas. Nunca podés al inicio que te espera adentro, si raíces duras, piedras toscas o encantadoras esmeraldas...
Cada una de ellas es única, formada por la acción de erosión, agua, filtraciones, vegetación, dando como resultado paisajes distintos, como la vida misma lo es también.

Es un buen post, para enfrentar la realidad de que tipo de seres somos y donde habitamos...

González Luis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aristos Veyrud dijo...

Claudia, es una alegria tu palabra que se maravilla con lo increible de la naturaleza, lo que le da total libertad a tu sensibilidad, al disfrute y multiplicación de la vida con todos sus dramas y virtudes.Los poetas son dadores de vida, mensajeros de vida. Un abrazo lleno de vida Poeta!

Aristos Veyrud dijo...

Capricornio la naturaleza siempre nos está hablando, comunicando, enviando mensajes, invitándonos a vivir, pero estamos educados para cerrar nuestros sentidos y perdernos del encanto y la magia de la vida.
Hoy empiezo a trabajar sobre el fondo, puede que encuentre la solución pronto o me tarde un poco, tendré muy en cuenta tu sugerencia la cual agradezco, estás invitado para hacer otras cuando lo concideres oportuno.
Un gran saludo Capricornio de Luz!!!

Soledad Sánchez Mulas dijo...

Son fascinantes. Cada una puede representar el todo o a un ser humano. Las luces, las sombras, las grietas... y el deseo de adentrarse para encontrar ¿tesoros? ¿oscuridad? ¿luz al final del último recodo?

Y el Aleph.

Un post precioso.

Soledad.

Aristos Veyrud dijo...

Soledad las cavernas han sido parte del lenguaje del universo para la humanidad, ellas nos enseñaron los primeros pasos, los primeros trazos, el primer candil, la primera oración y el primer verso...Hemos olvidado las cavernas como quien olvida su primer texto de lectura y con ello olvidamos la biblioteca que es el universo.

González Luis dijo...

He tenido la oportunidad de visitar varias cuevas, tanto en CR como fuera y en cada una, la experiencia mística es muy amplia, por las formaciones que tienen, por la humedad o temperaturas, por las entradas de luz o por su propia oscuridad.
Sabes que hay algo ahí que no logras ver, pero que sientes! Es una mezcla de miedo y emoción.
Es como la vida y el punto de muerte.