viernes, 3 de febrero de 2012

...Y caían pájaros - Capítulo Segundo



Capítulo Segundo – …”¿Hay alguien que conozca el Paraíso que no sea de oídas…?”

¿Y cuándo sería eso? Me preguntó.
Cuando lo dispongas, le respondí.
Entonces…si no hay inconveniente, que sea ahora. Demandó cortésmente.
¡¿Ahora?! Pregunté tratando de no mostrar sorpresa.
Sí; dijo a secas.
Está bien, muy bien; dije. A estas alturas, estaba yo riendo. Así será, ahora mismo; y volví a reír.
Pero primero pasemos por mi casa, necesito guardar esta delicia de regalo, si mi sobrina está allí la conoces, si no, le  dejo una nota para enterarla que regreso un poco más tarde. También repararemos la mala, no  demora más de tres minutos; dijo.
¿Repararemos…? me pregunté muy dentro de mí. Y dije; no te preocupes no estoy apurado.
Llegamos a su casa, su sobrina no estaba, guardó la caja de panes, llamó a una amiga para suspender un encuentro que tendrían más tarde y me pidió sentarme frente a una mesa, luego ella hizo lo mismo y sacó una libreta, libreta que luego yo amaría tanto como ella la amaba, escribió una nota en un papel aparte para fijarla en una tabla de corcho sobre una pared de la cocina donde había más notas, recortes de revistas, y algunas fotografías. Me dijo que todavía prefería dejar notas escritas de su puño y letra porque lo sentía y lo veía más humano, mucho más familiar, aunque también paralelamente usaba los mensajes de texto del teléfono. Seguidamente trajo un hilo de algodón anaranjado y unas tijeras, me indicó como engarzar las cuentas de la mala, e ir haciendo un nudo para agruparlas en igual número de a ocho en fila en la cuerda, recuerdo que alcancé a engarzar casi la quinta parte de las semillas sagradas y el resto lo hizo ella al igual que el remate en una cuenta más grande que todas las demás.
Esto lo usan algunos yoguis para repetir los mantras, yo repito unas que no son cantadas, ni habladas, es un ejercicio más parecido a lo que hacen los niños cuando van a dormir con su osito de peluche sobándolo repetidamente mientras toman su biberón, es una sensación muy parecida, solo que esto no es para dormir sino para despertar, ya te darás cuenta; dijo. La guardó de nuevo en su bolso. Bien ya estoy lista caballero, ¡vamos!; dijo mirándome, mientras una gran sonrisa le iluminaba su rostro y sus ojos brillaban con alegría. Entonces salimos de allí triunfantes.
Las diferencias que hay entre una yogui y una persona común y corriente son notorias, pero con ella eran todavía más notorias.
Antes de llegar, a unos treinta metros de la entrada del conjunto de edificios me pidió que nos detuviéramos, se bajó del auto y desde la acera contempló con detenimiento todo alrededor, empezó a  nombrar los árboles que estaban sembrados a los lados de la calle, se maravilló por la salud que tenían y porque no se notaban estresados, por el contrario mostraban un verde orgulloso y alegre recibiendo los rayos del sol cortando con gran energía el ímpetu azul del cielo. Debe ser muy hermoso el canto de los pájaros desde aquí, deben sentirse muy seguros y tranquilos cuando llaman y cortejan a sus parejas; dijo. Mientras hablaba reía, se le veía feliz. Se quedó en silencio y su atención se concentró hacia el follaje de uno de los árboles, de pronto gritó emocionada mientras saltaba en la punta de sus pies y señalaba hacia el árbol; ¡Ayyyyy, ahí, ahí, hay un nido con una pájara! ¡Está empollando, qué lindura! ¿Cuántos pichones nacerán? Ella no se imaginaba los empujones que le daba a mi corazón hacia toda ella con estas algarabías. Convinimos regresar más tarde para tomar discretamente unas fotos. Abrió los brazos en cruz e inhaló profundamente el aire mirando hacia el sur, lo expulsó y me dijo; Mapeo con el olfato y el sentimiento tus alrededores. Reí, recibí un empujón más.
Cuando llegamos a la entrada del apartamento se detuvo unos pasos antes de llegar a la puerta. Ahora voy a cerrar los ojos, tú me conduces, entramos, y cuando estemos adentro a unos cinco pasos de la puerta de la entrada me sueltas; dijo. Está bien; respondí.
Entramos y se sacó los zapatos empujándolos con su pié izquierdo hacia el sitio donde yo siempre dejaba mis zapatos, me pareció que ya estaba acostumbrada a este lugar. La llevé un poco más adentro y la solté como me había dicho. Volvió a inhalar profundamente aire, tenía sus manos muy abiertas.
A su espalda no me moví, pero permanecí en silencio pensando; por todos los dioses, que ahora sí sea de verdad.
Empezó a decir aún con los ojos cerrados; siento que ahora floto, levito, en esa paz y silencio, aquí en medio de tu oasis, tal como lo habías contado. Qué placer produce. No dan ganas de salir nunca de aquí. Nunca. Y complementó con un verso de El collar de la paloma de Ibn Hazm: “Dime: ¿Hay alguien que conozca el Paraíso que no sea de oídas…?”
¡Escóndete! porque lo primero que vea apenas abra los ojos será mío…; dijo, rompiendo repentinamente el tono de su introspección.
En esto empezaron a sonar las doce campanadas del reloj de péndulo en la sala marcando el medio día, un abuelo de pié de dos metros de altura.
¡El reloj de la historia…! Exclamó casi que gritando.
El mismo; le contesté.
¡Ayyy! Tengo que abrir los ojos antes de que termine la doceava campanada, ¡como la cenicienta! ja ja ja antes de que todo vuelva a la realidad, ¡quiero verlo, quiero verlo! repitió empuñando sus manos con fuerza, luego las puso sobre su pecho abriéndolas con lentitud, y también abrió los ojos a la séptima campanada.
¡Qué hermoso es! ¡Adorable! Dijo con todo su asombro.
Se trataba de un viejo reloj que una pareja dejó aquí para que se los guardara. Era un referente y símbolo de una historia de amor de los padres de un amigo, lo mismo que la planta de uvas verdes que estaba en el balcón, que yo cuidaba con esmero y dedicación.
Mientras le contaba más detalles sobre el reloj y la planta, le informaba sobre otros objetos y fue conociendo todo el interior de la vivienda. Llegamos a la cocina y decidimos comer unos enrollados de espinaca con salsa de aguacate, brochetas de vegetales, todo acompañado con una sopa de zanahoria y espárragos, postre de limón y apio, una rodaja de piña, la bebida fue agua y jugo de arándanos. Cosas de vegetarianos.
Le sugerí lo que podríamos comer para la cena, solo para indagar si se quedaría hasta la noche. ¡Excelente! completamente de acuerdo; me contestó con esa sonrisa que encendía hogueras dentro de mí. Bromeando preguntó…¿Y cuál es la propuesta para el desayuno de mañana…? Soltó a reír de nuevo…
Pero no le contesté, las llamaradas me paralizaron.
Luego salimos al balcón principal donde ella tomó té y yo café, las galletas eran de chocolate y de avena con pasas.
Más o menos nos acercábamos a las tres de la tarde, cuando apareció lo que yo estaba esperando, allá en lo alto. Te vas a sorprender con lo que verás; le dije interrumpiendo el tema del que hablábamos, me miró sin entender. Le señalé hacia el cielo, en estos últimos días se aparece por esta hora. ¿Qué es? Preguntó mientras se levantaba de la silla. Un águila; le respondí. ¡Qué increíble, un águila en plena ciudad! Dijo sin quitar la atención hacia el ave.
Voy por la cámara; dije. De nuevo la algarabía, los gritos, risas. Rápido, rápido, que se va; gritaba entusiasmada, yo quiero grabar, dame, dame la cámara. Corría como una loca de un balcón a otro atravesando y gritando como una chiquilla la sala y los pasillos, mientras el pájaro giraba en las alturas, este dio unas tres vueltas más y se alejó hacia la parte de la montaña. ¡Qué maravilla! ¿Y por qué se aventura por estos lados? Se preguntaba. Aquí cerca los estudiantes de biología hace unos meses abrieron un ecosistema, hay un lago más o menos grande, donde crían peces y ella creo que se alimenta allí; le informé. 
También le narré como me había enterado de su presencia. Adela casi siempre está aquí todos los días a esta hora, se sienta aquí en esta silla, y Luna, la gata, se echa en la hamaca. Anteayer, Adela notó que la gata repentinamente saltó de la hamaca y fue a esconderse a toda carrera donde está ahora escondida, siempre se esconde allí cuando hay visitas. Ja ja ja, rió con ganas interrumpiendo mi relato. Luna será mi mejor amiga, ya verás, y me va a querer más que a ti y que a Adela misma; dijo. Seguí, contándole la historia, Adela se extrañó y empezó a observar hacia todos los lados y fue allí cuando descubrió el águila. Cuando la llamé me contó el suceso, pero no asombrada por el pájaro sino con algo de pesar por el susto de Luna, ellas dos simpatizan mucho. Le pedí que estuviera al tanto, que tomara la cámara y la grabara, así que hay un vídeo anterior al que acabas de tomar.
Me pidió entonces que cuando fuera a editar el vídeo la llamara. Quiero participar; me dijo. Magnífico, lo podemos programar, tendría que ser un sábado o un domingo; le propuse. Y así quedamos, sábado o domingo.
Luego salimos a fotografiar a la pájara del nido, y a comprar algunas cosas para la cena, algunas nubes espesas empezaban a cubrir el cielo por la parte norte hacia donde estaba la montaña, preparando las lluvias que caían apenas entraba la noche, era normal en esta época del año.
De vuelta como salimos a pié, pudimos observar sin proponernos, cómo el amor afloraba por todas partes, jóvenes tomados de la mano o besándose distendidamente en las aceras, en los parqueos o en una esquina. Cuando pasamos una calle una mujer en el auto acariciando entre las piernas a su amante, otro un poco más allá como un vampiro en el cuello de una muchacha. ¡El amor en su impetuoso ir y venir en los corazones de los humanos!







Nota: Todas las gráficas son tomadas de la red.

36 comentarios:

Mucha de la Torre dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mucha de la Torre dijo...

Tu cuento ..la historia maravillosa que estas contando me metí saborié el té que ella estaba tomando....o quizás fue él???

Me encantan las sugerencias del desayuno sin hablarlo...

Lo que a mi me gusta la pureza de la simplicidad de tu escribir
Me gusta lo nuevo lo tuyo y la manera que lo estas relatando....Simplemente sensual y el postre después del placer de haber comido tanto!!!
Pinta maravilloso y tan real como si te estuviera pasando

fus dijo...

Una historia maravillosa y una genialidad de narraciòn. Enhorabuena

un fuerte saludo


fus

soylauraO dijo...

Interesante historia, he leído los dos capítulos, es necesario continuar.
http://enfugayremolino.blogspot.com/

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Hoy amanecí algo obsesivo/compulsivo con al limpieza y tengo la espalda partida en dos, ya casi me acuesto, pero no pude dejar de leer la historia, iré por partes cortas.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Me gusto que ya empezaron a aparecer los pájaros, exquisita narración de pequeños detalles que lo envuelven a uno y lo atrapan en la historia.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Después de los 12 campanazos, se siente Cenicienta, hay que recordarles que el príncipe azul se destiñe en la primera lavada.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Con esa obsesión de tomar fotos, me recuerda a alguien muy querida y amada, o más bien queridas y amadas que son un verdadero peligro con esos aparatos, solo tomar fotos jaja.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Y apareció la gata, acostada en la hamaca, yo juraba que iba aparecer mínimo amarrada.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

El águila majestuosa ave y llena de alegorías a las cuales el hombre debería imitarlas.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Todo este amor que ronda en este bella historia me impregno de ilusión y esperanza, al grado que lo leí todo a pesar que me muero de sueño.

Saludos

Clara dijo...

Qué chulo¡¡¡¡

He viajado del principio al final...nos hemos asomado y asombrado a la vez.La alegría de ella llega a todas las estancias,la respira,sopla y les da vida.Actúa como maestra,como gurú y como niña.Nos enseñas a esa águila maravillosa que hace mirar al cielo.Y por último esas imágenes de pasión....quizás nos encontramos siempre con lo que buscamos.


Un abrazo grande

Gizela dijo...

jajajaja!!!!
Buenos días!!!
No me río de la historia...me parece preciosa en su continuación...sigue ese ritmo dulce que me encanta y ese plasmar imágenes y sabores con palabras..
Además como empedernida romántica, felizzzz que el personaje, haya dejado el sustico y se haya aventurado hasta el desayuno Ufffff!!! Qué lindura!!!
Sigo pensando igual que en el capitulo anterior ...ESTÁ USTED CONVERTIDO EN UN SEÑOR ESCRITOR!!!!

Pero también tengo que decir que me ha costado escribir algo coherente a mis latidos leyendo...por la risa con los comentarios de Roy jajajaja!!!!
Además estamos unidos mentalmente...
por lo menos con la gata...yo también pensé en el gato peligroso, cuando leía jajajaja!!!!

BESO y lindo sábado!!

Adriana Alba dijo...

Nooooooo, jajajaja, cuando llegué a la última fotografía hice girar la ruedita del mause hacia abajo como buscando oro, pensé que continuaba...

Bueno ésto si que se está poniendo bello, me encanta la brújula respiratoria de ella, su alegría y la gastronomía y delicadeza de él, junto con esos complementos divinos que se han incorporado como el nido, Luna y Adela, y el Aguila -esa si no me la esperaba- (tremendo significado).

Cuanto falta para la próxima entrega? jajajaja

Hermoso, amigo Aristos.

Besos y excelente fin de semana.

Aristos Veyrud dijo...

Ja ja ja gracias Mucha por tu comentario que viniendo de una creadora de las letras avala en mucho mi esfuerzo literario.
Saber que tu sensibilidad de artista se estimula y congracia con este relato me hace poner un poco vanidoso, pero solo un poco ja ja ja.
Bien no te pierdas la próxima entrega que sería el plato fuerte del cuento.
Mi abrazo amiga Mucha!!!

Aristos Veyrud dijo...

Fus ja ja ja gracias por lo de genialidad que es lo que espero demostrar en otras obras mayores que actualmente me mantengo a diario corrigiendo y puliendo sin descanso.
Un abrazo y que alegría tener tu comentario en este sitio!!!

Aristos Veyrud dijo...

Amiga soylauraO, gracias por tu estímulo, continuaré porque ya que después uno le encuentra el gusto a esto de las letras es una adicción irreversible, es una auténtica metamorfosis.
Un abrazo!!!

Aristos Veyrud dijo...

Ja ja ja Roy enmarcaré este comentario para la posteridad, mía, ja ja ja.
La gata no es la traviesa, es el gato, que de estar aquí en este cuento hubiera cambiado el argumento amoroso por uno de acción.
Quienes hemos sido victimas de los implacables registros gráficos de nuestra amiga solo nos compensa que también quedamos impresos de alguna forma en su festivo corazón donde esperamos estar por siempre en ese álbum.
Es un honor ser merecedor de una lectura tan dramática con espalda partida y todo, caído del sueño, mejor dicho hecho leña y salir lleno de ilusión y de esperanza ja ja ja.
Saludos Roy!!!

Aristos Veyrud dijo...

Amiga Clara hay personas que por su forma de ser obligan a mirar hacia el cielo, y otras obligan a estar en el mismo cielo ja ja ja.
Llevo bastante tiempo indagando sobre personas que han buscado respuestas en la meditación y en sus diferentes expresiones. Esta se refiere al yoga en particular pero sin mencionar nada de su técnica, la atención se centra en el estado especial espiritual y físico en que se encuentra en este caso Silvia y cómo puede transmitirlo de forma natural.
Un abrazo amiga Clara y gracias por tu participación!!!

Aristos Veyrud dijo...

Giz gracias por lo de señor escritor, el Roy me hizo reír bastante también.
Afortunadamente las mujeres hoy se atreven más que ayer y el mundo empieza a sentir su voz y empieza con ello el cambio justo y necesario.
Ya aclaré más arriba la diferencia entre el gato y la gata ja ja ja y de como cada uno necesita un guión propio.
Un beso Poeta!!!

Aristos Veyrud dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aristos Veyrud dijo...

Con lectoras como la amiga Adriana Alba no provoca soltar la máquina ja ja ja gracias amiga por tu comentario tan divertido y estimulante, la siguiente entrega está programada para el siguiente jueves que sería la penúltima, traté de hacerlo para el blog en tres partes pero no me resultó, así que saldrá en cuatro capítulos.
El siguiente capítulo es el punto fuerte del relato en el guión del corazón. En el guión técnico o académico el punto fuerte estaría en el cuarto que es el último para la versión blog.
Bien amiga Adriana creo que la mejor parte es la que sigue ja ja ja.
Mi gran abrazo Amiga!!!

Gizela dijo...

Buenos días!!
Sabes que con gato o sin...estás en ese álbum..
Besos con cafecito mañanero

PD
Hay que escribirle al limpiador dramático.. para ver como siguió de la espalda jajaja!!!

Aristos Veyrud dijo...

Esperemos que hoy esté bien y sobre todo que haya terminado la tarea ja ja ja.
Recuerdo esa canción de Aterciopelados "El album de mi cabeza solo con fotos tuyas se llena..." ja ja ja
Un beso Poeta Giz!!!

elena clásica dijo...

Querido Aristos:

Menudo relato maravilloso el que me he encontrado. Vengo de la primera parte maravillada, y asisto a la segunda quedándome con ganas de más.

Qué pareja tan estupenda, dispuesta a mirar al cielo, que ama los pájaros y que quieren seguir el ritmo del universo, no rechazando a los que aman, sino amando como ellos.

Se me figuran los dos, personas deliciosas. El mundo exterior refleja nuestro interior como un espejo, dicen los sabios ascetas. Será así que tu alma está llena de comprensión y de capacidad de entrega, de generosidad.

Me ha apasionado la contemplación de las águilas. Yo también necesito verlas. Espero encontrar pronto un sitio para su contemplación, claro, con la persona adecuada...

Precioso tu relato.
Un abrazo, querido Aristos.

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Bueno hoy amanecí mas descansado auqnue ya limpie y barrí la casa, junte hojas del jardín y junte hojas de toda mi calle, pero ya no estoy tan cansado como el otro día, hoy solo fue para no perder la costumbre de limpiar jaja.

Saludos

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Comparto en su totalidad la opinión de Elena Clásica. Es un relato maravilloso, paradisíaco, lleno de amor a la Naturaleza. Es como el retorno al PARAÍSO.

Felicidades, amigo Aristos.

Un abrazo,

Antonio

Laura Uve dijo...

Hmmm... esto se pone muy, pero que muy interesante...

Me parece que entremezclas todo lo que te gusta: naturaleza, animales, amor, cocina, paseos, miradas, latidos, afecto, corazón latiendo, pensamientos positivos... con esos ingredientes tiene que salir una hermosa historia que avanza poco a poco...

Un abrazo estrecho!!

Pdt: sigue el frio, la nieve, el viento, el sol a veces...

Laura Uve dijo...

Olvide, poner música.

http://www.youtube.com/watch?v=7AssZJ0hwgw

Abrazo desde el Paraiso Terrenal!!

Gustavo Figueroa V. dijo...

El destino nos lleva por los caminos más hermosos y también por los más dolorosos y, no necesariamente, nos sitúa en los puntos más extremos de nuestra existencia y nos pone, como en el relato, en una situación en la cual el amor y una disciplina de meditación como el yoga nos preparan para el descubrimiento de la belleza, nos capacitan para ser capaces de asombrarnos hasta el paroxismo, hasta hacernos uno con la naturaleza que nos rodea.
Los personajes de tu historia, Aristos, son el gancho para llevarnos hasta el punto en el que bien vale la pena hacer conciencia sobre nuestro papel como seres humanos, la necesidad de amarnos a nosotros mismos y amar a nuestros semejantes, a la vez que mediante la meditación trascendemos y nos hacemos uno con nuestro propio entorno, maravillandonos con lo que tenemos y no necesariamente debe ser mucho...aquí me viene a la memoria una frase muy bella del gran maestro argentino Facundo Cabral, él dijo "rico no es el que más tiene sino el que menos necesita...".
Genial mi estimado Filósofo!!!

Aristos Veyrud dijo...

Amiga Elena Clásica como Poeta vives el lenguaje del amor en el universo y los corazones y puedes detectar su falta donde este no se manifiesta.
Son los poetas los encargados de señalar donde hay vacíos de amor y con su canto denunciar y llamar a los enamorados para construir mas amor.
Hoy tenemos un gran déficit de amor y el esfuerzo del verso ha de multiplicarse hasta elevar los cantos de la victoria del corazón.
Mi gran abrazo Poeta Elena, sabes que con tus comentarios siempre quedo temblando!!!

Aristos Veyrud dijo...

Ja ja ja amigo Antonio muchas gracias por su visita la cual siempre celebro desde mi espíritu dionisíaco. Gracias también por compartir el criterio de la poesía hecho letra en la pluma de nuestra estimada Poeta Elena Clásica quien con sus aportes en la lírica y comentarios nos hace conocer el paraíso.
Un abrazo amigo!!!

Aristos Veyrud dijo...

Mi terrenal y racional amiga Laura Uve gracias por la canción que narra las penas de las mujeres que arrancadas de sus tierras también por otras penas caen en laberintos de injusticias, indolencias y discriminaciones.
Espero que al final de la receta amorosa novelada te arrebate algo de esa racionalidad e ilumine con un poco del ingrediente de divinidad esos secretos terrenos de de un universo cargado de U-TOPIA.
Mi gran abrazo luchadora!!!

Aristos Veyrud dijo...

Poeta Gustavo son varias las alternativas que hoy se implementan para entender un mundo que ha sido interpretado bajo el imperio y monopolio de una sola y vario pinta concepción. Conocedor soy de tu esfuerzo y el de otros aedos en esta gran y última cruzada por establecer el único lenguaje que hermanará a la humanidad, el lenguaje del amor.
En esa estamos Poeta y así será hasta el final.
Un gran abrazo Poeta!!!

Aristos Veyrud dijo...

Roy espero estés pura vida con esa espalda, para que la mugre y la basura no tomen ventaja ja ja ja.
Saludos!!!

Myriam dijo...

Me gusta el ritmo sereno del relato y por otro, la alegoría del reloj y que ella se lo quiera quedar al abrir los ojos. Es Silvia quien va marcando el pulso de la relación y al hacerlo así lento, él va perdiendo el miedo o los nervios y se va soltando más: una excelente preparación para lo que viene en el tercer capítulo.

Un abrazo